miércoles, 3 de septiembre de 2014

El deporte, un arma muy valiosa también para los mayores.


Seguro que en más de una ocasión has visto en carreras populares a algún atleta veterano que sobrepasaba holgadamente la barrera de los setenta años. Y es que las personas mayores, según los especialistas, también pueden llevar a cabo el mismo ejercicio que los adultos o los jóvenes, aunque, eso sí, deben tomar una serie de precauciones. Lo primero es pasar una revisión médica para que un experto certifique que sus niveles son los adecuados y le guíe en cuanto a la práctica deportiva para no poner su organismo en peligro.

Una vez en marcha, es importante prestar atención a dos momentos clave: la puesta en marcha y la vuelta a la cama. El calentamiento debe ser obligatorio para las personas mayores, ya que de lo contrario la actividad física
empezaría con más brusquedad de la recomendada. El enfriamiento también debe ser paulatino, y justo después de acabar, los estiramientos son imprescindibles.

Si se trata de hacer gimnasia o un circuito de ejercicios, el tiempo de recuperación entre ejercicios será mayor del habitual para un adulto. Además, el plan de ejercicios o entrenamiento debe estar adaptado a sus cualidades, ya que el riesgo de lesión a esas edades es más alto. Los ejercicios de equilibrio, posición y fuerza son claves para este grupo de edad, ya que repercuten directamente en la ejecución de acciones cotidianas.

Con el deporte, las personas mayores obtienen numerosos beneficios, y mantienen el tono muscular. También les ayuda a detener la artritis, la descalcificación, y proteger la resistencia de las articulaciones, aumentar la capacidad respiratoria y activar el metabolismo.