lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Bebida isotónica, hipotónica o hipertónica?


El esfuerzo físico prolongado requiere, además de agua, de otros componentes como azúcar, sales minerales o vitamina B, para compensar las pérdidas que le organismo ha sufrido durante la carrera. Los preparados deportivos se diseñan para producir bebidas isotónicas, pero en función de los ingredientes utilizados (glucosa, fructosa, sodio, potasio, vitaminas…) podemos distinguir tres tipos de bebidas: isotónicas, hipotónicas e hipertónicas.

Isotónicas: Compensan de manera equilibrada las pérdidas de agua y azúcar. En situación es máximo esfuerzo, una bebida isotónica ayuda mejor a mantener el nivel del corredor, ya que cumple la función de preservar las
reservas de agua y las de azúcar. Es clave que estos dos componentes se ingieran en una proporción específica para que ambos se asimilen de manera correcta y evitemos una mala digestión.

Hipotónicas: Compensan más las pérdidas de agua y algo menos las de azúcar. Este tipo de bebida es más eficaz en los esfuerzos de resistencia prolongada, como puede ser un maratón, y en entornos con temperaturas elevadas. Las bebidas hipotónicas reforzadas con sales minerales ayudan a compensar las pérdidas de sodio y a sufrir lo que se conoce como hiponatremia (carencia de sodio). Otro punto a favor es que los riesgos de mala digestión con las hipotónicas son menores que con las isotónicas.

Hipertónicas: Compensan en mayor medida las pérdidas de azúcares y menos las de agua. Puede producirse un descenso del rendimiento debido a la disminución del agua en el organismo, por eso las hipertónicas se recomiendan solo para situaciones muy específicas, como una carrera en entornos con temperaturas muy bajas (donde la pérdida de agua es menor pero la de azúcar se mantiene).