martes, 19 de agosto de 2014

El café, gran aliado del corredor.


Mucho se habla y se escribe sobre el café y la incidencia que éste tiene en los deportistas. El café para nada es malo, pero lo importante es no hacer un consumo excesivo, y eso dependerá de lo que esté acostumbrada cada persona. Si tomamos dos o tres tazas al día, sería exagerado tomarse cuatro o cinco, mientras que si no tomamos café a diario, sería mucho tomarse un día dos tazas. Todo está relacionado con la tolerancia de tu organismo a la cafeína.



Muchos estudios han demostrado que el café puede aumentar el rendimiento deportivo reduciendo la sensación de fatiga y disminuyendo el dolor muscular. Aunque el momento idel del día para tomarlo es en el desayuno, si vamos a competir, podemos separarlo del desayuno y tomarlo en solitario una hora antes de correr. Hay que tener mucho cuidado de no pasarse en la ingesta, ya que podría provocar efectos secundarios como aumento del ritmo cardiaco, palpitaciones, irritabilidad, temblores, acidez estomacal o náuseas.



Respecto a las calorías, el café no tiene ninguna caloría, pero es lo que le añadimos lo que le da calorías: azúcar y leche. Otra característica de esta bebida es que la cafeína aumenta la termogénesis, es decir, ayuda a que el cuerpo gaste más energía que antes. No obstante, hay que tener en cuenta que no es un suplemento alimenticio y el hecho de que estimule la quema de calorías puede convertirse en un arma de doble filo, ya que puede tener un efecto rebote.