martes, 1 de julio de 2014

Consejos básicos para correr en la playa.


Consejos básicos:

• COMBINAR SESIONES DE ENTRENAMIENTO en este entorno con otras en terrenos menos irregulares. Si no estamos acostumbrados a correr en la playa, será mejor mostrarse cauto y comenzar suave para evitar lesiones.

• EVITAR PLAYAS MASIFICADAS en las que tengamos que estar esquivando constantemente a los bañistas, y playas pedregosas que puedan dañar nuestros pies.

• ESCOGER UN HORARIO en el que las temperaturas sean menos extremas, lo que unido a la elevada humedad haría sufrir a nuestro cuerpo. El mejor momento son las primeras horas de la mañana, cuando la brisa marina nos puede refrescar.

• UNA HIDRATACIÓN ADECUADA. Es necesario beber antes, durante y después de la carrera.

• PROTEGERNOS DEL SOL. Debemos aplicarnos crema, aún en los días más
nublados. También es recomendable utilizar gafas y gorra o visera, para evitar que la luz nos deslumbre.

Por otro lado, la playa permite trabajar en el agua. Todo lo que implique movers en este fluido es óptimo para fortalecer nuestro cuerpo. Según algunos estudios, caminando en el agua se quema el doble de calorías que en tierra. Gracias a la densidad de esta, unas 830 veces superior a la del aire, la actividad física se vuelve más intensa. Así, las reservas de glucógeno se acaban con mayor rapidez, por lo que la grasa se elimina antes.

Este trabajo dentro del agua puede darse a distintos niveles.

Si nos llega por los tobillos, el simple hecho de levantar la rodilla al dar un paso ya fortalece el cuádriceps más que en carrera normal. También se actúa sobre los propios tobillos y los gemelos, ya que la propulsión es más intensa de lo habitual. Si nos llega por la cintura, además de trabajar el tren inferior para superar la resistencia del agua, músculos como los abdominales, oblicuos y dorsales también se fortalecen al contribuir a realizar el movimiento. Y si nos llega por el torso o el cuello la actividad será mucho más difícil, pero ahora que por fin llega el verano y sus altas temperaturas, a todos nos apetece refrescarnos un poco y darnos un chapuzón, bien en la playa, bien en la piscina. Sin embargo, más allá de zonas de disfrute, muchos deportistas ven en estos lugares el emplazamiento perfecto para prepararse físicamente. Y es que tanto una como la otra posibilitan actividades complementarias que resultan muy útiles para desarrollar ciertas capacidades o potenciar determinados músculos. Así que si eres corredor y puedes acudir a ellas, continúa leyendo.

PROPUESTAS PARA LA PLAYA

La arena mojada permite un menor impacto a nuestros pies durante la carrera. en cualquier caso sí aporta un trabajo global de tonificación. El número de calorías que se pierden con este esfuerzo es importante.

Por supuesto, también se puede optar por nadar. El estilo dependerá de los músculos que queramos trabajar más al hacer frente a las olas y corrientes marinas. Es importante que haya algún socorrista en la orilla, por los problemas que pudieran surgir. Nunca se debe nadar en lugares desiertos, sin nadie a la vista.

Para concluir, podemos complementar el entrenamiento con otros ejercicios como los abdominales o las sentadillas, para desarrollar las caderas y los glúteos. Y si después de acabar aún tienes fuerzas, un bañito siempre resulta reponedor.