lunes, 30 de junio de 2014

De Corredor a Triatleta.

La adaptación al triatlón de un corredor se parece mucho a la adaptación que tiene que seguir el ciclista. La carrera a pie es un factor decisivo para cualquier triatleta que quiera completar un triatlón sin sufrir en exceso. Lo más admirable es que en la actualidad los grandes triatletas corren en tiempos cercanos a los de muchos atletas de máximo nivel, son capaces de correr 10 km en tiempos cercanos a los 30’ (es decir, ¡a 3´01” el paso del 1.000, después de haber nadado 1.500 m y haber completado 40 km de bici a alto ritmo!). Muchos atletas que buscan pruebas alternativas, a causa de sus deficiencias en la natación, se centran en los duatlones… Si eres uno de ellos, te animamos a que intentes mejorar en el triatlón y de paso quizá te sorprenda descubrir que el agua te ayuda a ser mejor atleta.

Las claves

Para mantener un rendimiento óptimo en la carrera, debes entrenar 3–4 sesiones, predominado las semanas en las que entrenes sólo 3 días.

La práctica del ciclismo no te va a causar muchos problemas una vez domines
la técnica sobre la bicicleta, ya que intervienen los mismos grupos musculares.

En la actualidad muchas personas siguen pensando que la carrera a pie es totalmente contradictoria para la práctica del ciclismo y viceversa. Debes saber que salvo casos de deportistas profesionales, ambas actividades no son sólo compatibles, sino recomendables.

Las pautas a seguir son muy parecidas a las del ciclista, sobre todo las de natación, pero como serás capaz de hacer entrenamientos duros de carrera a pie, aprovecha tanto la bici como la piscina para hacer sesiones de recuperación activa el día posterior.

No olvides hacer una transición con cierta velocidad, de unos 15-20 minutos al 70-80%, después de cada salida en bici, y así no perderás tu preciada larga zancada de atleta.