miércoles, 23 de abril de 2014

El pulsómetro, nuestro mejor controlador.

Con el pulsómetro obtendremos numerosos beneficios.

La tecnología nos ayuda cada vez más en todos los ámbitos de nuestra vida diaria, y para correr tenemos la ventaja de los pulsómetros, una gran inversión, gracias a ellos obtendremos numerosos beneficios. Nos indican nuestro pulso continuo y nos cronometran, pero también nos dicen la distancia recorrida con exactitud, la altitud y los desniveles, el tiempo y nuestras marcas. Son un excelente método para comprobar nuestros progresos reales, conocer con exactitud nuestros tiempos y marcarse metas de manera más precisa. Estos cronómetros avanzados utilizan la fórmula de 220 menos la
edad del usuario para obtener la frecuencia cardiaca adecuada y calculan el consumo de calorías a partir de tu altura y peso, por lo que introducir todos estos datos es vital para obtener resultados certeros.

La mejor personalización de un entrenamiento es basándonos en nuestras pulsaciones. Las velocidades a las que realizaremos un calentamiento, una serie, un rodaje largo... no será por tiempo a realizar en cada kilómetro si no qué pulsaciones debemos tener al realizar cada ritmo: 50 %, 80 % de nuestro máximo.

En definitiva, un pulsómetro es casi como tener un entrenador personal desde tu muñeca que controlará todos tus pasos e incluso te propondrá entrenamientos y te avisará si estas sobreentrenando. Simplemente dedícate a correr y déjale a él los cálculos.