martes, 27 de marzo de 2012

El amargo sabor del maratón

Aún no se ha recuperado Chema. El golpe ha sido duro. Los entrenamientos habían ido muy bien, las sensaciones eran excelentes y presagiaban una gran actuación en el Maratón de Barcelona. Pero he dejado escrito muchas veces que el maratón, sin que se sepa muy bien por qué, noquea a los corredores en algunas ocasiones. Esa es su miseria. También su grandeza. Es imprevisible.
Acabo de hablar con él y me cuenta que sigue de bajón. "Voy asimilándolo poco a poco pero ha sido un palo duro. El domingo lloré. Y es normal: yo soy muy competitivo y esto es así. Disfruto al máximo cuando gano y tardo en recuperarme mentalmente cuando las cosas no salen bien. Quizá es la edad. Antes todo eran luces. Ahora me tengo que acostumbrar a luces y sombras". Pero de pronto surge la esperanza: "No voy a tirar la toalla para los Juegos. Y si no lo consigo en maratón, a por el 10.000. ¡Y si no, al 5.000!". Así es Chema. Inquebrantable hasta en los momentos más duros.
Me habla del 84 por ciento de humedad, de la orina marrón tras la carrera. Está pendiente de hacerse una analítica para ver si hay alguna causa orgánica. "No iba bien, no sé por qué pero mis sensaciones eran de ir a 2:50. Iba mal incluso al principio, a ritmo de 3:12. Esperaba que fuera un mal momento y recuperarme después, pero aquello no mejoraba". 
Hizo bien en retirarse Chema. 28 kilómetros que al final se han convertido en un entrenamiento de calidad, una tirada que puede venirle muy bien dentro de unas semanas. Porque el subcampeón de Europa lo tiene claro. "Vamos a ver cómo entreno estos próximos días y así decidiremos si hago el maratón dentro de tres o de cuatro semanas". Hoy ha hecho doble sesión (suave). Ayer también.
Le deseo lo mejor a Chema. Y a Jaume Leiva, quien decidió aguantar hasta meta, en agradecimiento a los barceloneses. "El maratón puede humillarte, no lo olvidéis", lo dijo hasta la saciedad el gran Bill Rodgers. Y algunas veces no sabremos por qué. Misterios del metabolismo, de los biorritmos, de reacciones bioquímicas ocultas en la fisiología muscular, de asimilaciones que no se producen, de sobrecargas, de microrroturas, incluso de enfermedades sin diagnosticar. Que se lo pregunten a Paula Radcliffe, quien no pudo con la distancia en los Juegos de Atenas y sigue preguntándose por qué. O a Mariano Haro, o a Prieto, a De la Ossa, a Lamdassem... El maratón es un asunto serio.
Rotterdam, Viena ... aún no sabemos dónde va a correr Chema en abril. Pese al golpe recibido, habla con mucha sensatez. Me dice que aún necesita un par de días para recuperarse mentalmente. Pero veo que bajo las cenizas de la amargura del domingo hay muchas brasas encendidas, mucha ilusión intacta. Veo la dureza de un corredor de maratón. De un atleta indestructible.

5 comentarios:

Ricardo Soto dijo...

Ignacio, felicidades por este gran post !!.

Alberto dijo...

Espero de todo corazon que pueda estar en los Juegos. Se lo merece, por ser ante todo una gran persona y deportista. Persona humilde donde lo hayan . ¡ Muchos ánimos !.Un saludo.

david sanchez dijo...

VAMOS CHEMA, QUE ERES UN CRACK. A DARLO TODO COMO SIEMPRE.

Anónimo dijo...

Hola Ignacio, estamos ante un atleta indestructible, y se que no va a arrojar la toalla, le veo en HAMBURGO, con Pablo Villalobos, los dos haciendo un carreron y......pasaporte para Londres.
Todos nuestros animos para los dos PEPEYMARISA

Ignacio Romo dijo...

Gracias a todos. Pienso que Chema es un ejemplo para todos. Ahí está, con 40 años y en la élite.