domingo, 29 de enero de 2012

Medio hectómetro para Asafa

Powell (3), ayer (AFP/Getty Images, Chris Trotman)

Volvió el atletismo anoche a la minúscula pista de madera del Madison Square Garden. Y la fiesta terminó con una exhibición de Asafa Powell, ese enorme velocista jamaicano que sigue luchando por controlar sus nervios en la alta competición.
No es que a los jamaicanos les guste precisamente la pista cubierta, ni el invierno, ni el hielo neoyorquino. Pero Asafa tiene hambre. Primero fue Bolt, luego Blake. Y el gran velocista caribeño no quiere pasar a un segundo plano. Menos aún al tercero.
Asafa ganó con 5.64, a sólo 0.08 del viejo récord mundial que comparten el canadiense Donovan Bailey y el estadounidense Maurice Greene. Derrotó a su compatriota Nesta Carter (5.67), al estadounidense Trell Kimmons (5.68) y a Gatlin (5.71). "No es el mejor de los cronos", confesaba Powell, de 29 años, hace unas horas. "He comenzado la temporada ganando: de eso se trata", ha dicho el jamaicano. Y me ha gustado aún más la última de sus declaraciones: "Ya estoy muy en forma. Pero no estoy rápido aún". Porque no es lo mismo.