martes, 30 de agosto de 2011

Pistorius llegó hasta semifinales


Había creado demasiadas expectativas el domingo. Oscar Pistorius, el atleta paralímpico más veloz de la historia, el hombre que ha roto todas las barreras del deporte, había causado una magnífica impresión en las eliminatorias de los 400 metros de los Mundiales. Apodado Blade Runner en el mundo anglosajón porque sus prótesis (las famosas Cheetah) se asemejan a cuchillas, Pistorius, aquel niño que nació sin peronés, había volado anteayer por la pista, detuvo el crono en 45.39 y se clasificó sin forzar la máquina. Prometía mucho para las semifinales.
Pero ayer se vino abajo. Pistorius protagonizó una salida bastante floja (suele arrancar mal por la dificultad de entrar en acción con las prótesis) y cuando el público aguardaba su clásico acelerón final, este
no apareció. El surafricano, acostumbrado a dar caza a sus rivales en la recta final, se quedó sin gasolina. Fue incapaz de mantener la frecuencia de su zancada y se hundió en el último puesto, con un crono de 46.19. Teniendo en cuenta que el domingo no fue a tope, ayer perdió un segundo, todo un mundo en 400 metros.
¿Cómo explicar el repentino bajón de rendimiento de Pistorius? El doctor Nicolás Terrados, uno de los sabios en Fisiología del Esfuerzo, apunta a una insuficiente capacidad aeróbica. “Me da la
impresión de que le falta trabajar el fondo, lo que llamamos base aeróbica, algo que es comprensible en sus circunstancias”, señala Terrados, quien añade que “los velocistas blancos siempre necesitan más el componente aeróbico que los de raza negra para recuperarse del todo de una
carrera de 400 metros”.
El entrenamiento aeróbico, de larga duración, presenta muchos problemas en la práctica para un atleta con prótesis. Esto supone una clara desventaja para sumar kilómetros de preparación. “A pesar de que hablemos de una prueba de velocidad, la vía oxidativa, aeróbica, es fundamental para poder repetir un sprint de 400 metros en solo un día”, explica
Terrados.
El doctor López Calbet, otro especialista en fisiología, añade que Pistorius cuenta, además, con otro elemento que añade incertidumbre a sus prestaciones: “Utilizar una prótesis añade mucha variabilidad. Es difícil repetir un buen resultado”.
Pistorius dispone ahora de 48 horas para recuperarse de ese segundo esfuerzo. El jueves disputa las eliminatorias de los relevos 4x400 metros con el cuarteto de Suráfrica. De nuevo se podrá comprobar hasta qué punto el surafricano está limitado para volver a correr una prueba al máximo. Para evitar accidentes con sus prótesis, la Federación Internacional (IAAF) le ha obligado a correr la primera posta, que se realiza
íntegramente por calles.
Hay un dato que confirma la necesidad que tiene Pistorius de estar bien descansado para dar el máximo de su capacidad. En julio, cuando logró su récord personal (45.07), llevaba 12 días sin competir.

1 comentario:

Solidamente dijo...

Creo que muchas partes de tu punto de vista no lo había leído en ningún lado, creo que hay que tenerlo en cuenta también que no es fácil usar tales aparatos.