lunes, 29 de agosto de 2011

Bolt ya no tiene paciencia


Faltaban dos minutos para la final de 100 metros. Usain Bolt, en la calle 4, esperó a que la cámara de televisión se situara frente a él, como siempre. Entonces ejecutó su show habitual. Señaló a la derecha y dijo que no. Señaló a la izquierda y volvió a decir que no. Entonces señaló al frente, a su pasillo de tartán, y dijo que sí con la cabeza. Hay muchas formas de interpretar sus gestos. La buena, que sólo iba a preocuparse de correr su carrera. La mala, un desprecio innecesario a sus rivales, como si sobraran. Después llegó la catástrofe. Los atletas se situaron en sus puestos. A la voz del juez, levantaron las caderas. Y un segundo después, antes del disparo, Bolt se fue, incapaz de retenerse más.
El jamaicano se dio cuenta. Se quitó la camiseta amarilla, esa que los velocistas de Jamaica han convertido en un mito, la lanzó a la pista y se llevó las manos a la cabeza. Fue descalificado, caminó hacia un muro y lo golpeó con rabia. Estaba eliminado de la forma más tonta que puede concebirse. Sin competir.
La carrera se disputó con todo el público de Daegu (Corea del Sur) en estado de shock. Ganó Yohan Blake, otro velocista jamaicano, de 21 años (cuatro menos que Bolt). Su crono (9.92) es mejor de lo que parece, porque el viento sopló en contra de los atletas (-1,4 m/s) con fuerza.
Bolt se tomó la descalificación con calma. Encajó el revés pero se negó a hablar con los periodistas que le acosaban. “¿Buscáis lágrimas?. Pues eso no va a suceder”, señaló el jamaicano a un grupo de periodistas que le rodeaban en busca de explicaciones para su error.
Al estadounidense Walter Dix, que llegó segundo a la meta, le costaba entender que hubieran excluido a Bolt. “No pensé que llegarían a descalificarlo. ¿Cómo puedes echar a Bolt de una carrera?”, se preguntaba Dix.
La descalificación del jamaicano no se hubiera producido hace dos años. La Federación Internacional (IAAF) puso en vigor esta dura norma –“a la primera salida nula, eliminación”– en enero de 2010. La norma, que nació por exigencias de las cadenas de televisión para evitar demoras en los horarios, lleva ya dos temporadas en vigor. En los campeonatos universitarios de EEUU. existe desde hace décadas. La IAAF emitió  una nota ayer explicando que la norma lleva dos años en vigor. La casa de apuestas Paddy Power devolvió ayer su dinero a los que habían apostado por Bolt.
Blake, el nuevo campeón, no supo describir sus sentimientos. “Siento como si fuera a llorar. Creedme, he estado rezando por este momento toda mi vida”, declaró Blake, quien dio las gracias al propio Bolt, a su entrenador y a su familia. “Lo siento por Usain, mi compañero de entrenamientos. Pensé que tenía que ganar la carrera también por él”, añadió.
Bekele se retiró
Los 10.000 metros escenificaron una vez más la guerra Kenia-Etiopía, con la intervención del inglés Mo Farah. La prueba contaba con el aliciente de ver en acción a Kenenisa Bekele, ganador de los cuatro últimos Mundiales, que reaparecía tras dos años de baja por lesión. Pero Bekele abandonó la carrera y se duda si participará en los 5.000 metros.
Farah atacó a 500 metros de meta y logró una enorme ventaja. Pero el etíope Jeilan  le persiguió con decisión y le dio alcance a pocos metros de la línea de meta. “Creo que se ha equivocado”, señaló por twitter el fondista  Juan Carlos de la Ossa. “Si hubiera lanzado el ataque 100 metros después, habría ganado Farah”, concluyó el español.

1 comentario:

comb dijo...

Lo de Bolt es absurdo.... aunque si hay una norma hay que aplicarla la norma es demasiado estricta. Ya pasó en los campeonatos de España en Málaga este verano

La carrera de 10.000 tuvo unos últimos 600m espectaculares... casi hicieron que no echáramos de menos a Bekele