miércoles, 20 de abril de 2011

Chema, la forma física... y el organismo



Llamé a Chema el lunes. Por la mañana. Estaba en el aeropuerto. Lo encontré animado pese a todo lo que me contó. "Pasé la media en 1h04:40. Iba bien. Pero todo se torció en el kilómetro 25. Tuve que parar a hacer de vientre, luego otra vez, y ya no estuve bien en ningún momento. Creía que podía acabar en 2h12' pero me vine abajo, llegué vomitando sangre. Fue un tema de salud, no de forma".
Cuando le entrevisté la semana pasada me habló de alguna semana de antibióticos, de días de entrenamiento perdidos. Hay algunas cosas negativas que suelen quedar fuera de los textos cuando sintetizas, tamizas y buscas el grano de una entrevista. No se puede transcribir media hora de conversación y suelo eliminar aspectos que no aportan demasiado. Esta vez cometí un error porque es cierto que Chema me habló de infecciones que le habían interrumpido su preparación en algunos momentos, me habló de que había estado mal (semanas antes) "desde el punto de vista inmune".
Ahora pienso que esas infecciones le hicieron mella el domingo en Londres. Es una posibilidad. Pero también entiendo que alguien pueda defender que no, que Chema no aguantó y punto. En cualquier caso, creo que siempre hay que extraer lecciones. El madrileño estaba en forma según rezan sus sesiones de entrenamiento. Me refiero a su musculatura, a su metabolismo aeróbico, a su capacidad cardiovascular. Pero me parece que no debemos pasar por alto algo más. Una maratón es un test máximo, el test supremo de la resistencia. Y ahí entra también la salud, el bienestar del organismo. Creo que algo debía funcionar mal desde el punto de vista inmune y se manifestó en los últimos kilómetros del maratón londinense. 2h15:25. A extraer lecciones y pasar página. Hay una frase que el inolvidable Bill Rodgers, el dios del maratón estadounidense a finales de los años setenta, dejó escrita. La he recogido aquí muchas veces. "The marathon can humble you". El maratón puede humillarte. Y no pasa absolutamente nada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No es por nada, Ignacio. Pero aquí siempre que alguien lo hace mal es por un resfriado, una gripe, o una tos. Debe ser que los que ganan son inmunes a los resfriados comunes. A mi me parece excusas. Si uno compite, entonces es que se encuentra para competir y para respetar a los rivales que te vencen porque corren más que tú ese día, y sino, te quedas en la cama. Yo estoy harto de leer excusas y rollos varios. A ver si demostramos un poco de la clase que le exigimos a los demás.

Lo de que Chema iba a hacer 2h08 no se lo creía nadie. Nadie con dos dedos de frente, quiero decir.

Pedro dijo...

A veces tienes que competir porque no te queda otra opción, además si un tipo dice que está para hacer 2h08 yo me lo creo, por un motivo bien sencillo, haces el ridículo si no cumples. Ahora si un tipo falla 2 veces seguidas en su predicción, dejo e creerle.