viernes, 31 de diciembre de 2010

CRISIS: La Federación Española debe actuar ya

El atletismo español vive una crisis gravísima desde ayer. A la luz de la información que la Guardia Civil ha volcado en el sumario de la 'operación Galgo', puesta en conocimiento de todos hace unas horas por el diario 'El País', el número y la importancia de los atletas implicados es ya enorme.

-Marta Domínguez. Campeona del mundo.
-Alberto García. Campeón de Europa.
-Alemayehu Bezabeh. Campéón de Europa.
-Nuria Fernández. Campeona de Europa.
-Reyes Estévez. Campeón de Europa.
-Miguel Quesada. Medalla en Europeos.
-Digna Luz Murillo. Campeona de España.
-Eugenio Barrios. Campeón de España.
-Adrienne Herzog (Holanda). Medallista en Europeos
-Francis Obikwelu (Portugal). Subcampeón olímpico

La entidad de los ocho atletas españoles implicados es de tal calibre que ya está afectando gravemente a la imagen en bloque de nuestro deporte, a su línea de flotación. Para evitar que el 'caso Galgo' contamine a atletas inocentes es urgente delimitar exactamente quiénes son los atletas sobre los que existen pruebas de que se han dopado y suspenderlos cautelarmente. No hay que rasgarse las vestiduras. El dopaje está ahí desde hace mucho tiempo, en un círculo de tramposos que hay que separar de la competición. Dos años de sanción, uno si colaboran. Y ya está. No se trata de demonizar a nadie.
La federación española ha vuelto a quedarse paralizada. Ya lo estuvo con el 'caso Grial'. Aunque no dimita Odriozola (convertido ya a la fuerza en un hombre del pasado, que no se enteraba o que dice que no se enteraba) opino que la federación, sobre todo su director general José Luis De Carlos, con más experiencia en estos asuntos, con una imagen sin desgastar y como cabeza del Comité de Competición, debe iniciar un proceso urgente, extraordinario, una investigación estrictamente deportiva en la que se llame a declarar a todos los atletas que se citan en el sumario de la jueza Pérez Barrios con pruebas de dopaje. El Consejo Superior de Deportes debe colaborar en esta investigación porque, si no se traza de forma inmediata una línea clara que separe a los atletas afectados, la imagen global de nuestro deporte, a un año y medio de los Juegos Olímpicos, va a sufrir un daño difícil de reparar durante un periodo de tiempo demasiado prolongado. Y estoy convencido de que la gran mayoría, entre un 80 y un 90 por ciento del equipo nacional, no está ensuciado por el dopaje.

4 comentarios:

Cristobal Diaz Navarro. dijo...

Lo de Nuria Fernandez de ser cierto sería mas grande que el día del señor presentándose con esa cara en la San Sil y lo de ALberto Garcia igual.
Aunque me da a mi que esto al final se quedará en nada porque lo que busca la guardia civil con la investigación es desmantelar la red de tráfico de sustancias dopantes y no quién se ha dopado exactamente o no, si no quien se ha lucrado.

Anónimo dijo...

Una pregunta para averiguar si lo que vengo pensando tiene sentido: si la policía había pillado a las atletas en el momento de reintegrar la sangre, estos pudieron haber sido sancionados (por eso la reacción de la federación contra Bezabeh y nadie más). Ahora que solo han pillado a uno manipulando la bolsa, la prensa -y los demás- tiene que seguir contando las mismas historias para crear unas noticias, pero sin haber metido la sangre, no se han dopado sino todo el opuesto, ¿o es que me equivoco?

Ignacio Romo dijo...

Anónimo, la tentativa demostrada de doparse está castigada con dos años de sanción. Están ahí los antecedentes de Valverde y Paquillo.

Solidamente dijo...

Si se me permite cierto humor "negro"... quizá nos llega el final del dopaje... ahora que quizá se vaya todo el dinero del atletismo y no valga la pena, ni pueda asumirse el coste del doparse pues no se saque dinero alguno...