jueves, 2 de diciembre de 2010

El maratón no perdona

El gran Bill Rodgers solía decir que el maratón "puede humillarte". Y lo decía precisamente un atleta que dominó la distancia como nadie y apenas fue humillado opr los 42,195 kilómetros. El pasado domingo todos sentimos que Rafa Iglesias no pudiera acercarse en San Sebastián a su objetivo de bajar de 2h10'. He dejado pasar unos días y le he pedido permiso para recoger aquí sus reflexiones, extractos de su blog. Rafa no fue humillado en absoluto el domingo pero sí conoció la vertiente más dura del maratón, la aspereza de una distancia que no perdona. El maratón tiene aristas tremendas. Aquí van sus impresiones, emocionantes, sinceras, tras correr en 2h13'. Mucho ánimo, Rafa. La vida es larga como un maratón.

"Antes de nada, una reflexión: cuento el problema no como una excusa, sino que intento transmitir la sensación que puede tener un corredor el día antes de una carrera. El año pasado no aspiraba a bajar de 2h11 y lo conseguí y en Sevilla 2009 no aspiraba a bajar de 2h13 y bajé de 2h12. Unas veces sale mejor y otra peor, es lo bonito e injusto de esta prueba"

Lo que me pasó en San Sebastián

"8.58 horas del domingo. Me encuentro en la salida del Maratón de San Sebastián situada en la Avenida de Madrid, junto a casi 3000 corredores, y de repente comienza a sonar un tema de los AC-DC. ¿Iré en dos horas al cielo o al infierno?

Este fin de semana que hemos pasado me he dado cuenta de lo injusta que puede llegar a ser una maratón. Estos meses he entrenado perfectamente, corrí la Behobia de manera ejemplar, los análisis nos decían que me había recuperado perfectamente, y los últimos entrenos eran buenísimos.
Pero el jueves noto que mi espalda y toda la zona lumbar no deja hacer el movimiento como debiera, y de hecho hay una zona que me duele. Miguel, mi fisio, me atiende, masajea, manipula la zona y descubre que el sacro está algo girado. No pasa nada, descanso total el viernes, y no noto absolutamente nada desde que me bajo de la camilla.
Viajo el viernes para San Sebastián, el sábado por la mañana le dijo a Juan Carlos antes de salir a entrenar: “tenía que haber avisado a Miguel para decirle que no he notado nada”. Salimos a realizar un calentamiento Alvaro Jiménez, Juan Carlos y yo. A los 5 minutos noto cómo se me sube el glúteo, y la pierna se me empieza a dormir. Peor que el jueves, mil veces peor, tanto que a los 10 minutos me paro porque no puedo seguir.
Poneros en la situación, el día antes de un maratón, no puedes ni calentar 10 minutos. Alvaro Jiménez, que además de liebre, es masajista, relaja nada más llegar al hotel la musculatura, y me dice que es tema articular, que muscularmente estoy bien. Para que os hagáis una idea, cuando los engranajes no funcionan correctamente, la alarma es el dolor muscular.
Me pongo en contacto con atletas de allí: Asier Cuevas, Mikel Odriozola y el presidente de la Federación Guipuzkoana y a la vez organizador de la carrera, Carlos Bengoetxea. Y los tres me ponen en contacto con el mismo: Ramón Vega, la persona que consiguió que corriera el domingo.
A las 18 horas me atiende en su consulta, comprueba que a nivel muscular no hay lesión, y soluciona la falta de movilidad en varias vértebras de la zona lumbar, que son las que provocan el dolor.
Aún así, tengo muchas dudas; al día siguiente nos volvemos a ver antes de calentar.
Duermo bien, y al día siguiente, mi médico Xabier me acompaña al velódromo de Anoeta, y allí hacemos las últimas comprobaciones. Todo OK, me pongo a calentar, paso de los 10 minutos junto a Álvaro y a Nacho Cáceres, estoy contento. Pero no son formas de afrontar un maratón.
Nos cambiamos, me pongo la ropa de competir, y vamos para la salida. Allí está la marea verde, que no sabe nada de los sucedido el día anterior; suena el tema de los ACDC y el pistoletazo.

Molestias

 A los 2 minutos la zona superior del glúteo me empieza a molestar, a los 6 minutos más todavía. A los 5 kms pienso en retirarme: pero también pienso en Laura, que estará al ordenador y al móvil pegada pensando en que hoy da igual la marca, lo importante era superar el problema. Pienso en la marea verde, 900 kms para verme no se pueden quedar en 5 kms, y pienso en la organización de la carrera y en sus aficionados, que han confiado en mi durante estos meses. Sigo pensando en que no hay callejón de salida, aunque mi pensamiento es positivo: antes de calentar la movilidad era perfecta y no debía de ir a más, paro un poco a las liebres, pasamos a 3.06 los 10 kms. Y los pensamientos positivos poco a poco hacen obrar el milagro.
La maquinaria empieza a funcionar, y el dolor va remitiendo. Pasamos la media maratón en 1h06.05, me veo capacitado para lograr la mínima mundialista. Empiezo a disfrutar, Nacho Cáceres se para haciendo perfectamente su función (gracias por todo, crack) y le doy un encargo: que le digan a Laura que voy a acabar la carrera y que voy bien. El día anterior fue muy dificil para los dos, tantos meses de duro trabajo que se vayan al carajo por una pequeña molestia articular.


Mano a mano


Me quedo a solas con el keniata (gran rival), nos relevamos de vez en cuando y en el km 30 seguimos para mínima. En el km 33 cambio de ritmo, y le saco unos metros (no más de 5), me veo ganador. Pero en el km 35 cambia él, y con un kilómetro a tres poco me saca de rueda. Aguanto lo que puedo, saco fuerzas de donde no las tengo ya, y debo de empezar a perder segundos.
Algún km que tomé se fue a 3.20, voy a hacer 2h13. Me sorprende que en meta sólo me sacara 15 segundos, aguanté bien el tipo. 2.13.44, llego contento a meta. Algunos diréis, cómo puede ser si has hecho 3 minutos más que tu marca?? Pues es sencillo, no es lo mismo que le hagan una oferta de trabajo por 1000 euros al mes a un parado que a un alto ejecutivo.
No hay que analizar el resultado como tal, sino todo lo que le rodea. Estaba muy bien de forma, pero con el estado de nervios y dudas que pasé el sábado y los primeros kms de carrera, el objetivo era llegar con un tiempo digno y verme en carrera; luché como un titán, y mantuve el tipo. Estuve codeándome hasta el final con un ganador de carrera muy digno, un atleta muy duro con gran futuro en la distancia: con el dinero del premio pondrá instalación eléctrica en su casa de Nairobi.
Tras la carrera, eso si, al llegar al hotel me dio un bajón terrible. Pero me recuperé al llegar al restaurante y comer junto con Álvaro Jiménez y el resto de la marea verde, y tras ello, llegar a casa, y decirle a Laura: “Gracias por aguantarme en otra preparación de marathon”.
¿Y ahora? Pues ni yo mismo lo se. Después de coger 5 kilos en las 2 primeras semanas tras el Campeonato de Europa, y sabiendo que llegan las cenas y las Navidades, el objetivo es mantener el estado de forma lo máximo posible, y no engordar. Esta semana estoy haciendo piscina y elíptica, y compaginando con correr.

Rafa Iglesias

Kilómetro 5: 15:32
Km 10: 31:07  (15:35)
Km 15: 46:54 (15:47)
Km 20: 1h.02:36 (15:42)

Medio maratón: 1h.06.05

Km. 25: 1h18:15 (15:39)
km 30: 1h.34.08 (15:53)
Km 35: 1h.50:06 (15:58)
Km 40: 2h.06.20 (16:14)
Maratón: 2h13:44= 1h06:05 + 1h07:39

6 comentarios:

Crazysoul dijo...

Impresionante Rafa, todo un ejemplo. Te deso lo mejor y muchaa suerte para tu próximo objetivo

Anónimo dijo...

que te vamos a decir.....pues que sigas en tu linea, que vas VIENTO EN POPA!!!!


ANIMO RAFA!!!!





chrisss

Pablo S. dijo...

Esta claro que la maraton es como la vida misma. Somos una suma de nuestras experiencias. Cuando pase el tiempo valorarás esta participación en San Sebastián como una experiencia que te ayudo a crecer, pero como todo en la vida es necesario que pase el tiempo para tener esta perspectiva.

Animo Rafa, estoy seguro que todavia te quedan muchos días de gloria en esta distancia y felicidades por este año (6º de Europa en un Maraton durisimo, la Behobia y 2:13:44 en San Sebastián, gran marca, aunque estoy seguro que llevabas en tus piernas una sub 2:10:00 que algún día lo lograras, casi nada).

Antxon Blanco dijo...

A veces tiene más valor un 2h.13 que un 2h.09.

Yo no supe nada hasta que hablamos tras cruzar la meta. Pero te confieso que me mosqueé cuando hablamos el sábado por la tarde por teléfono. Te noté raro. No me dabas respuestas claras. No eras tú. Intuí que pasaba algo. Los silencios lo decían todo.

Tras conocer las condiciones, sólo puedo decir: Gran carrera campeón.

Marc Roig Tió dijo...

Eres muy grande, Rafa, pero no te pases tanto con las comilonas, jaja. Feliz descanso y a retornar con fuerza.

Solidamente dijo...

Un buen relato de un mejor atleta. Creo que has sumado mucho en esta última maratón. Mucho ánimo.