lunes, 14 de junio de 2010

Pedro Esteso analiza el 1.500 español


Ha estado ahí, entre los mejores, durante una década. Por eso su análisis adquiere un valor especial. Pedro Esteso, un hombre de 3:36 en 1.500 metros, desmenuza para este blog la situación de la prueba reina de nuestro atletismo.

Este año seleccionar a 'los tres mosqueteros' españoles del 1.500 para los Europeos va a ser una decisión más difícil y dura por la cantidad y calidad de los candidatos y las siguientes razones:

• La hipermotivación de los atletas por brillar en casa, el mejor escaparate, ante su público y familia, para rendir el más sublime de los homenajes al más grande mediofondista español, Fermín Cacho, la inspiración de muchos de nosotros, que en ese estadio logró coronarse como gran monarca español con su oro olímpico.
• La llamada a las puertas del relevo generacional con la llegada, afortunadamente, de savia nueva con ganas por demostrar que ya están preparados para recoger el testigo y elevar al máximo el legado de la inacabable escuela del mediofondo español.
• La generación que vivió Barcelona’92 como impulso deportivo quiere seguir siendo estandarte de la prueba fetiche del atletismo español y de alguna manera poner el broche de oro a más de una década de éxitos con la Selección Española.
• La llegada de auténticos finishers especializados y curtidos en el 800 que ven en la distancia superior otra dimensión con esperanzas de mayor éxito.

Por tanto, conjugando estos factores podemos afirmar que la criba en la final nacional va a ser de un valor infinito, teniendo que llegar en las mejores condiciones físicas, obviamente, psíquicas, para aguantar y manejar tal presión y estratégicas, para manejarse y moverse durante la prueba con la mayor solvencia y menor desgaste. Aún así habrá que tener ese golpe de suerte disfrazado de cambio de ritmo, cuando las fuerzas están tan igualadas, para mostrarse al 120% el día D a la hora H, algo que sólo poseen aquellos que buscan la excelencia deportiva con su espíritu de superación.

Un dato más a tener en cuenta y valorar que habla por sí solo de la grandeza y nivel de esta prueba es que probablemente casi todos de los finalistas que estén en Avilés están capacitados para estar peleando por un puesto de honor en el podium de cualquier país europeo... sinceramente, este matiz es tan escalofriante como difícil de asimilar para aquel atleta que se quede fuera del terceto español pero que le puede compensar moral y anímicamente al saber que su nivel es el más alto. No es un consuelo sino es la realidad que cuando uno lo piensa fríamente le hace sentirse, cuanto menos, en paz y con una satisfacción personal que cura y llena de alguna manera el vacío y dolor que provoca la frustración de la no selección (por lo menos a mí sí me ha servido en alguna ocasión).

Otro detalle que da más relieve a nuestro mediofondo es que probablemente se quedarán fuera de la selección atletas que hayan realizado, posean o lleven en sus piernas marcas cercanas a los 3’33’’, algo impensable, a la vez que deseable, añorado y envidiable para la mayoría de los demás países europeos...una auténtica pena, sí, pero a la vez un enorme orgullo. Todo ello viene a demostrar y a contrastar que los “elegidos para vestir la roja” serán los principales favoritos, junto al francés Mehdi Baala, defensor del cetro europeo, y los jóvenes británicos, para conseguir la gloria dorada continental.





Entrando ya en materia quiero realizar una especie de reseña de los actores principales que optarán a conseguir una de las tres ansiadas plazas y a modo de presentación destacaré con dos palabras que definen, según mi criterio, a cada atleta-compañero con opciones a formar la selección y que a buen seguro estas cualidades otorgadas utilizarán durante toda esta temporada para llevar sus registros cronométricos al mayor de los éxitos y junto a la mejor posición en el Nacional de Avilés ganarse su plaza rumbo a Barcelona. A su vez quiero dejar claro que muchas de estas virtudes podrían pertenecer a los demás atletas, pero son las primeras que me vienen a la mente cuando escribo sus nombres y apellido:

• Reyes Estévez: experiencia y motivación.
• Juan Carlos Higuero: seguridad y determinación.
• Arturo Casado: fuerza y colocación.
• Diego Ruiz: explosividad e irrupción.
• Manuel Olmedo: frescura e ilusión.
• Álvaro Rodríguez: juventud y preparación.
• Álvaro Fernández: elegancia y aceleración.
• David Bustos (si se decide por el 1500): calidad e inspiración.


Ahora llega el momento de la reflexión y de la particular elección de cada aficionado o lector y junto a esta nómina habrá que añadir la extensa lista de valores emergentes preparados y dispuestos a luchar por una plaza en la final en Avilés y por qué no dar la sorpresa a la que habrá que acudir valiendo un crono cercano a los 3’40’’ (que se dice pronto) y posiblemente vivamos un anticipo de lo que ocurrirá el viernes 30 de Julio en Montjuic, donde toda España de pie esperará la soñada recta azul con las tres balas rojas lanzadas hacia la victoria con un sprint tan significativo y apoteósico como finalizo la siguiente expresión... ¡Es un gran honor poder afirmar a toda Europa que ser mediofondista en España significa poseer un especial y merecido sello de calidad, origen y denominación: 1500 español es la gran distinción!

6 comentarios:

Solidamente dijo...

Tiene razón en lo que dice, deben estar todos ellos orgullosos de provenir de España, que sobresalir aquí es muy difícil.

Pedro Nimo dijo...

Magnífico artículo, me ha encantado!!!, esta claro que no hay com conocer los entresijos de cada prueba...

Anónimo dijo...

Buen post enhorabuena a Pedro y a Ignacio por ficharle...
Sandra

Pablo Villalobos dijo...

Muy bueno el post Pedro, sobre todo el análisis de lo que es una prueba como el 1.500m en España.

Nos habla de la gran cantera del medio fondo español... a mi también me tocó sufrir esa gran cantera ya que mis inicios fueron en esta prueba reina del atletismo, allá por las categorías júnior y promesa hasta que fui pasando a distancias mayores... y no porque no fuera un buen corredor de 1.500m, sino porque en España, para destacar, tienes que ser un corredor excepcional... así con mis 3:40.70 conseguidos en 2004 ni siquiera he conseguido figurar en la lista de salida de una final en nacional absoluto de 1.500m... y como anécdota, las dos veces que lo intenté, aún jovencito, en San Sebastián en el año 1998 y en Barcelona en el año 2000 fui el primer atleta que quedé fuera por tiempos... o sea, el 13º... y luego iba mi amigo Fermín Cacho y se retiraba en la final, je je je, las dos veces. Que carambolas tiene la vida.

Del 1.500m tengo preciosos recuerdos como la final del Cto de España junior en Valladolid a cara de perro con Jesús España que me ganó por una décima... o mi primer campeonato de españa júnior en Castellón con los Reyes Estévez, Redolat, el propio Esteso... fui el único atleta de primer año, del 78, entonces la categoría junior eran 3 años y no existía la juvenil, que me metí en una final de medio fondo de dicho campeonato.

Seguro que haré lo posible por no perderme esa final del Cto de España y espero que los tres seleccionados estén peleando por lo mejor en Barcelona ;-)

Ignacio Romo dijo...

Gran comentario, Pablo. A lo mejor ese gran nivel de España en 1.500 es lo que ha permitido que descubramos a un corredor de maratón de gran futuro.

Anónimo dijo...

Sensacional post, Pedro. Vamos a ver un gran 1.500 en el Nacional. Juan M.