martes, 24 de noviembre de 2009

ÚLTIMA HORA: La peor noticia


Es un mazazo para el deporte español. Uno de los más duros que podía recibir. La implicación de Paquillo Fernández, la gran cabeza visible del atletismo español en la última década, el marchador de estilo impecable, en una trama de tráfico de dopaje, es una de las noticias más graves de la historia del deporte español, sólo comparable a los positivos del esquiador Johann Muehlegg, el ciclista Roberto Heras o el atleta Alberto García.

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) ha vuelto a golpear duro al dopaje, el cáncer del deporte. Ya lo hizo en 2006, cuando trabajó con gran eficacia y sigilo en las investigaciones que cristalizarían en la Operación Puerto. Ayer fueron detenidas 11 personas, entre ellos el médico Walter Viru, (en la imagen) cerebro de la trama. Viru, peruano, trabajó en el equipo Kelme con Eufemiano Fuentes, y ha estado implicado en varios escándalos de dopaje, comenzando por las acusaciones del ciclista Jesús Manzano, que estuvo a punto de fallecer en 2004 como consecuencia de una transfusión con fines dopantes.

La investigación corre a cargo del Juzgado número 14 de Valencia. Hasta el momento la Guardia Civil ha llevado a cabo 15 registros –11 en Valencia, dos en Murcia, uno en Barcelona y un último en Guadix (Granada), en el domicilio de Paquillo–, de los cuales los más importantes son los efectuados en el domicilio de Viru y en su clínica, ambos en Valencia. Han sido registradas además dos farmacias valencianas, una de ellas del hijo de Viru. En los registros se ha intervenido una gran cantidad de documentación, tanto en soportes físicos como informáticos.

¿Cuál es la gravedad de la información hallada? Muy elevada. Además de la relación de Paquillo Fernández (no detenido ni imputado hasta el momento) lo que convierte la trama en grave son las sustancias manejadas: EPO y hormona de crecimiento (GH). Dos auténticas drogas duras en materia de dopaje; la primera para mejorar la resistencia, la segunda, para aumentar la musculatura. Además del marchador granadino, en la trama aparecen ciclistas, la mayoría de nivel amateur, tanto en categoría masculina como femenina

El marchador niega todo

Paquillo Fernández, que no atendió ayer las llamadas telefónicas, declaró en un comunicado: “nunca he tenido nada que ver con el dopaje”. El marchador negó cualquier relación con Walter Viru, “con el que nunca he trabajado”. Fernández aseguró ayer que actualmente trabaja bajo la supervisión del doctor Luis García del Moral, una información que no concuerda con la que figura en su licencia deportiva, en la que aparecen los nombres de otros dos médicos.

La implicación de Walter Viru en este nuevo escándalo –que estalla una vez más en Valencia– alcanza de lleno a su familia. Además del propio médico, han sido detenidos sus dos hijos (uno a título de colaborador y el otro por su participación en la dispensación de sustancias como farmacéutico) y su mujer, que trabajaba en la clínica.

Fuentes de la investigación declararon que las sustancias dopantes halladas son muy numerosas. Aparte de EPO y GH, la Guardia Civil se ha incautado de más de una decena de diferentes sustancias prohibidas.

Paquillo Fernández acostumbraba a hablar con dureza de los atletas que se dopan. Recientemente había dado por terminada su relación con el polaco Korzeniowski, que le entrenó en los últimos años. El marchador granadino, con una impresionante trayectoria (subía al podio en todos los campeonatos internacionales), comenzó a flojear en los Juegos de Pekín de 2008 (fue séptimo) y se retiró en los últimos Mundiales.

Anoche el atletismo español no se había recuperado aún de la sacudida. En privado, un representante de atletas declaró que se trataba de un golpe que iba a provocar “un daño irreparable. De todos modos, hay gente que está jugando con fuego y lo estamos advirtiendo desde hace años”.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué horror. He flipado.
Fuji73

www.pedronimodeloro.es dijo...

Tenemos lo que hemos sembrado... de corazón espero y deseo que NO sea cierto, aunque sea así,la imagen de Paquillo quedará manchada... y por lo tanto, la del atletismo. Este deporte, cada dia con menos patrocinadores y recursos, lo menos que necesita es palos de este calibre.
Por favor, seamos consecuetes y pensemos las cosas dos veces antes de hacerlas, debemos meternos en la cabeza que podemos perjudicar a mucha gente...
En mi caso, corro para vivir... pero vivo para correr... no hagamos más daño a este deporte, pues no se lo merece.
saludos

Ignacio Romo dijo...

Pedro, qué gran comentario. Hay que esperar todavía acontecimientos y ver en qué queda el asunto. Tenemos que recordar que Paquillo está relacionado con esta red por la documentación incautada pero no está imputado por la Justicia. Tampoco hay ningún positivo suyo que se conozca. Es duro pensar que haya estado dopándose. Sería una trampa y un suicidio deportivo.

Anónimo dijo...

Es terrible, jamás lo hubiera pensado de Paquillo. La imagen que daba era totalmente opuesta, un atleta de regularidad, sin altibajos. Francamente no le veo metido en esto de la EPO.
Manolo

Pablo Sánchez dijo...

En el presente caso, ni si quiera hay que aplicar el principio de presunción de inocencia, puesto que como ha comentado Ignacio, el deportista, de momento y hasta que el Juez que instruye el caso no acuerde lo contrario, no es parte en el proceso (y ni mucho menos imputado).

Así que, en mi opinión, hay que tener cuidado con todo lo que se pueda decir, puesto que, no sólo la imagen como deportista está en juego, sino la propia persona.

Por otro lado, en lo que respecta a esta trama, que se haga una instrucción judicial como es debido (la OP no es un ejemplo) y que las personas implidas paguen tanto penal como administrativamente (sanciones a los depostistas que han estado implicados).

Hay que luchar desde todos los ambitos contra la lacra del dopaje

Luis Montes dijo...

Es triste, aunque no sorprendente. Tanto mi adolescencia biológica como mi adolescencia crédula hace mucho que se fueron, la segunda probablemente en Seúl 88. Antes de esa fecha habría tenido un subidón de adrenalina viendo a un atleta hacer 26 y pico en 10.000. Hoy día me pregunto qué tomará. La trampa es consustancial al ser humano, pero si al tramposo lo sancionasen a perpetuidad y le borrasen el palmarés, quizá más de uno se lo pensase.

Saludos

Anónimo dijo...

"La trampa es consustancial al ser humano, pero si al tramposo lo sancionasen a perpetuidad y le borrasen el palmarés, quizá más de uno se lo pensase."

Amén compañero.

Anónimo dijo...

Dicen que había EPO y hormona de crecimiento en su casa, qué escandalo, que trampa
Susi

miguelmc00 dijo...

"La trampa es consustancial al ser humano, pero si al tramposo lo sancionasen a perpetuidad y le borrasen el palmarés, Y TUVIESE QUE DEVOLVER EL DINERO GANADO CON TRAMPAS (PREMIOS, BECAS,ETC.), tooooodos se lo pensarían".
De todas formas que el tiempo dé o quite razones, la presunción de inocencia y la falta de positivos en análisis tiene que prevalecer.

Anónimo dijo...

Este Viru es horrible. a la carcel.

Anónimo dijo...

Virus. Walter Virus qué horror.
Mario

Luis Montes dijo...

Lo de devolver el dinero no sería descabellado. Bastaría con que los patrocinadores, promotores y federaciones requiriesen firmar una cláusula indicando que si se demostrase en los siguientes 10 años que el perceptor del dinero se hubiese administrado algún tipo de sustancia prohibida tendría que restituir la cantidad con los correspondientes intereses.

Sería un buen elemento disuasorio, quizá más incluso que la suspensión a la perpetuidad y la invalidación del palmarés.

Saludos