jueves, 16 de julio de 2009

A UN MES DE BERLÍN: EL ANÁLISIS



Juan Carlos Higuero ha cumplido. Sobradamente. Había mucho interés por verle en su estreno en los 1.500 metros, la distancia en la que debe luchar por el podio en Berlín. Había completado un buen 5.000 en Huelva -aunque algunos esperaban que lo corriera un poco más rápido- pero se había quedado algo justo en sus incursiones en el 800. Por eso el 1.500 de Roma era el gran test.

El crono del león en la Ciudad Eterna fue espléndido. Con 3:32 se puede quedar muy tranquilo el burgalés. Es una marca de lujo como tarjeta de presentación en la capital alemana y lo que debe hacer el pupilo de Antonio Serrano es entrenar con toda tranquilidad. Igual que Casado, que también ha dado ya muestras sobradas de estar en forma en 2009.

Falta un mes y es el momento de analizar las posibilidades de España. Soy muy optimista este año de cara a las opciones de medalla de los nuestros en Berlín. Hay una razón poderosa. Competirán sin ese exceso de responsabilidad que para los españoles -confieso que no sé bien por qué- supone el peso delos cinco anillos. Este año no existe el lastre de la responsabilidad olímpica.

He anticipado cinco medallas en mis pronósticos en el ejemplar de Corricolari que acaba de llegar a los kioscos. Plata para Paquillo en 20 kilómetros marcha. Y cuatro bronces: Higuero en 1.500, Casañas en disco, Natalia en 1.500 y Marta en obstáculos. ¿Cinco medallas? Del cero kelvin de Pekín a cinco metales en Berlín. Sí. Es lo que pienso.

Pero no todos piensan igual. La revista americana Track & Field News sólo nos da una: la de Paquillo, también plata. Quizá lleven razón. ¿Por qué no? Lo veremos en el Estadio Olímpico dentro de un mes.

Voy a explicar cómo veo a mis cinco medallistas. De Higuero ya he hablado y le veo perfectamente capacitado para arrancar un bronce en Berlín. Fue cuarto en Pekín y no jugó bien sus bazas en la final: iba desbocado en los metros finales. Me da la sensación de que va a llegar muy en forma este año porque le están reteniendo en los entrenamientos. Juan Carlos es de los que se pone en forma muy rápido en cuanto le alargan los tiempos de recuperación en las series.

La plata de Paquillo es una apuesta segura. Salvo su resbalón en Pekín, el granadino es una apuesta segura de podio. Y estoy convencido de que habría sido medallista también en los 50 kilómetros: pienso que incluso habría tenido más fácil el oro de 50 que el de 20. Pero la elección ya está hecha.

Las otras tres apuestas son de índole diferente. Casañas me gustó muchísimo en Pekín. Tiene casta de competidor, tiene carácter ("¡qué importante es la forja del carácter!" suele decir su técnico, el sabio José Luis Martínez) y mi apuesta por él es cuestión de olfato. Natalia es diferente. La veo centradísima y se está convirtiendo lentamente en una de mis atletas favoritas. Tremenda en sus dos victorias sobre Marta Domínguez. ¿Y qué decir de Marta? Que se merece el podio de los obstáculos. Está en forma y compite como nadie. Hará que nos olvidemos de su tropiezo de Pekín.

Me reservo una pequeña carta bajo la manga, con mucho cariño. Es una atleta a la que admiro y que regresa, con muchas ganas, de una lesión. Se llama Mayte. He hablado con ella y está muy ilusionada. Esta semana ha corrido un 1.500 en 4:14 y, como no se cansó, se quedó en la pista y se cascó a continuación dos 400, en 59" y en 1:00. Ha corrido ya el ocho en 2:00 y hay que creer mucho en su tremenda mentalidad como competidora. Bueno, es todo. Falta un mes. Tiempo de afinar. Y de soñar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo alucino. Si España gana cinco medallas en Berlín, fliparemos todos. Has ta el odriozola, que vaya megapatinazo en pekín hablando de doce medallas. la leche vamos. Fuji73.