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| Loli Checa |
Es difícil hablar de Loli Checa estos días. Más difícil aún escribir sobre ella, sobre su segundo embarazo, tan imprevisto como el primero. Extraño mundo este del deporte donde una noticia siempre feliz termina unida a la amargura de una renuncia olímpica. Se mezclan aquí muchos tipos de planteamientos, deportivos, familiares, morales, religiosos, que sé yo. El plano humano debe estar siempre por encima del deportivo, yo lo veo así.
En primer lugar hay que felicitarla. Soy padre de tres hijos, y cada embarazo, cada hijo, es siempre una gran alegría. No puede ser de otra manera.
Es verdad que el caso de Loli no es habitual. Ella es una atleta diferente, introvertida, callada, especial. Como su talento. Me impresionó el pasado verano. Aquellos dos cincomiles, vibrantes, Oslo y París, mano a mano con las grandes africanas. Luego llegó su renuncia a los Mundiales de Daegu, una de esas noticias que te dejan boquiabierto. Era sorprendente, muy difícil de entender, algo nunca visto. Pero se le había ido la motivación. Era como si se hubiera consumido toda su energía a comienzos del verano. Gastó todas sus balas antes de tiempo.
Loli se quedó embarazada por vez primera en 2009. No tenía ni idea de que se encontraba en estado de gestación. Corrió un 5.000 ya embarazada de su hija Alba: 15:08, en Oslo. Se perdió los Mundiales de 2009 y los Europeos de 2010. La verdad es que lleva cuatro años perdiéndoselo todo. Pero siempre me ha dado la impresión de que Loli no es una de esas chicas que han tenido una vida fácil. Y eso termina forjando el carácter.
Tiene 29 años. Aún mucho futuro atlético por delante para una corredora de fondo. Soy consciente de que no será fácil que regrese al atletismo de élite. Pero debería volver a competir porque el atletismo español se va quedando raquítico de figuras. La escasez de medallas y otros asuntos lamentables han ido oscureciendo nuestro atletismo en el último año y no podemos permitirnos el lujo de perder un talento (14:46 en 5.000) como Loli Checa. La esperamos para 2013. Y termino reiterándole mi enhorabuena por el embarazo.